Valladolid, en el corazón de Castilla

“¡Ah! ¿No es cierto ángel de amor,
que en esta apartada orilla
más pura la luna brilla
y se respira mejor?”

(Fragmento de “Don Juan Tenorio”, de José Zorrilla)

Conocida popularmente como “Pucela”, Valladolid fue capital de España durante un breve período de tiempo (entre 1601 y 1606). En ella nacieron reyes como Enrique IV, Felipe II, Felipe IV o Ana de Austria, reina de Francia. También aquí se casaron Isabel y Fernando, Reyes Católicos; Miguel de Cervantes terminó “El Quijote” y murió Cristóbal Colón. Una ciudad con una gran carga histórica, como veis.

Sería difícil describir Valladolid en unas líneas, pero trataré de resumir las visitas imprescindibles a través de sus seis plazas más importantes: la Plaza Mayor, la Plaza de Zorrilla, la Plaza de San Pablo, la Plaza de la Universidad, la Plaza de Colón y la Plaza de España.

Comenzamos con la plaza más importante de cualquier ciudad: la Plaza Mayor. La de Valladolid es una de las más grandes de España y hasta principios del siglo XVI se denominaba “Plaza del Mercado”. En 1561 sufrió un incendio y tuvo que ser reformada, inspirándose en las plazas de Madrid y Salamanca.

La plaza está presidida por el monumento al conde Pedro Ansúrez, principal artífice del crecimiento de la ciudad. También ocupa un lugar importante el edificio de la Casa Consistorial, inaugurado a principios del siglo XX y actual sede del ayuntamiento.

A pocos metros de esta plaza nos encontramos con la Iglesia del monasterio de San Benito el Real, uno de los templos más antiguos de Valladolid, construido entre los años 1499 y 1515.

A su lado está el Mercado del Val, inspirado en el de Les Halles de París y construido en hierro a finales del siglo XIX.

Y muy cerca también nos encontramos con la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción y con la Iglesia de Santa María la Antigua.
La catedral fue la última obra del rey Felipe II en el siglo XVI y pretendía ser la más grande de Europa, pero no se llegó a construir ni siquiera un 50%, ya que su difícil cimentación y el gran desnivel del terreno originaron unos gastos extra imposibles de asumir.
Por otro lado, la bonita Iglesia de Santa María la Antigua, con su inconfundible torre, es uno de los grandes símbolos de Valladolid. Fue construida en el siglo XI y declarada Monumento Nacional en 1897.

Catedral de Nuestra Señora de la Asunción
Parte de atrás de la catedral, donde se puede ver claramente que está inacabada
Iglesia de Santa María la Antigua

La segunda plaza más importante de Valladolid quizás sea la céntrica Plaza de Zorrilla, dedicada al poeta vallisoletano José Zorrilla, autor de “Don Juan Tenorio” y cuya estatua preside la plaza. También aquí podemos ver la impresionante Academia de Caballería, el precioso parque del Campo Grande o recorrer el largo Paseo de Zorrilla, una de las zonas más importantes de la ciudad, con multitud de tiendas, restaurantes y cafeterías.

Plaza de Zorrilla

La Academia de Caballería es un espectacular edificio de 1922, construido por el ingeniero militar Adolfo Pierrad. Se tomó como modelo el precioso Palacio de Monterrey, en Salamanca, propiedad de la Casa de Alba y del que ya os hablé en su momento.
En su interior alberga, desde 1975, un museo con pinturas, esculturas, estandartes y colecciones de soldados de plomo y de armas del siglo XVI. También cuenta con una biblioteca de más de 12.000 volúmenes, recopilados desde hace varios siglos. Y frente a la entrada del edificio se encuentra, desde 1931, el monumento al Regimiento de Cazadores de Alcántara.

Mención aparte merece el parque del Campo Grande, con 115.000 m² y con acceso principal desde la Plaza de Zorrilla. En la Edad Media fue conocido como “Campo de la Verdad”, por realizarse en él duelos de honor y exhibiciones militares… hoy en día es un lugar ideal donde pasar unas horas de tranquilidad y descubrir sus románticos rincones. Me recuerda un poco al parque del Retiro de Madrid, pero mucho más pequeño.

Bonitos rincones del Campo Grande

Aunque lo mejor de todo son sus vistosos y preciosos pavos reales. Las fotos hablan por sí solas, ¿no os parece?

La Plaza de San Pablo, es otro de los grandes atractivos turísticos de la ciudad. En ella podéis encontrar la Iglesia de San Pablo, con su impresionante fachada gótica construida en el año 1500 y donde fueron bautizados los reyes Felipe II y Felipe IV. También el  Palacio de Pimentel, levantado en el siglo XV y donde nació el rey Felipe II, en 1527. Hoy es sede de la Diputación Provincial. Y el Palacio Real, de uso militar actualmente y construido en 1526. En él nació otro rey en 1605: Felipe IV.

Iglesia de San Pablo
Palacio de Pimentel
Palacio Real

Y justo detrás del Palacio de Pimentel se encuentran el Palacio del marqués de Villena y el Colegio de San Gregorio. Ambos forman parte actualmente de la sede del Museo Nacional de Escultura.

Palacio de Villena
Colegio de San Gregorio

Otra plaza que comparte protagonismo con las tres anteriores es la Plaza de la Universidad, donde se encuentra la histórica Universidad de Valladolid, construida entre los años 1716 y 1718 y convertida actualmente en Facultad de Derecho. Frente a su recargada fachada se encuentran 18 columnas, coronadas por leones. Existe la leyenda de que aquellos estudiantes que se “distraigan” contando el número de leones dispuestos encima de las columnas sufrirán la maldición del suspenso y nunca completarán sus estudios. Y yo, que hace tiempo que superé los exámenes y terminé mis estudios (y en mi infinita curiosidad) no pude evitar contarlos… y no amigos, no son 18. En vuestras manos dejo el spoiler.

En la misma plaza también se encuentra el monumento a Miguel de Cervantes y las ruinas de la Colegiata de Santa María la Mayor, principal iglesia de la ciudad entre los siglos XI y XVI y derribada en favor de la catedral.

Las dos últimas plazas son la Plaza de Colón y la Plaza de España. La primera está presidida por el monumento a Cristóbal Colón (guiado por la Fe) y es un homenaje al descubrimiento de América, creado inicialmente para ser colocado en la Plaza Central de La Habana, pero devuelto posteriormente a España tras la pérdida de Cuba e inaugurándose en esta plaza en 1905.
La Plaza de España tiene importantes edificios como el Banco de España o la moderna Iglesia de la Paz, con su enorme arco. En el centro de la plaza hay una fuente con una gran bola del mundo giratoria y, todas las mañanas, mercado de frutas, verduras y flores.

Plaza de Colón
Plaza de España

Entre la Plaza de Colón y la Plaza de Zorrilla (frente al Campo Grande) se encuentra otra bonita zona de la ciudad: la Acera de Recoletos. Es prácticamente peatonal y cuenta con restaurantes y terrazas, pero su principal atractivo radica en sus impresionantes edificios, que nos transportan al Valladolid más antiguo y elegante. Destacan sobre todo la Casa del Príncipe, construida en 1906; la Casa Resines, de 1891, con sus grandes ventanales y reformada recientemente en un 50%. Posiblemente una de las fachadas más bonitas de la ciudad: y la Casa Mantilla, construida en 1890 donde antes estaba el Hospital de la Resurrección y que ocupa toda una manzana. Estas dos últimas casas fueron obra del mismo arquitecto: Julio Saracíbar.

Casa del Príncipe
Casa Resines
Casa Mantilla

Finalmente tres recomendaciones más:
– La principal calle comercial de la ciudad es la que une la Plaza Mayor con la Plaza de Zorrilla y se llama Calle de Santiago. Alrededor de esta zona encontraréis tiendas de moda, calzado, complementos, teatros, restaurantes y cafeterías, además de bonitos edificios.
– Nos alojamos en el “Hotel Boutique Atrio” (Calle Núñez de Arce, 5). Su inmejorable situación, frente a la catedral y su excelente relación calidad precio hacen de él un lugar muy recomendable. Cuenta con parking privado.
– Para sabrosos desayunos o meriendas un sitio ideal es “El sueño de Nebli” (calle Platería, 6). Un bonito y acogedor lugar donde tomar churros con chocolate, tortitas, croissants, batidos, horchata y un sinfín de cosas más. Buenos precios, limpieza y personal amable. De esos lugares a los que es imprescindible volver.

Calle de Santiago
Hotel Boutique Atrio
El sueño de Nebli

Y un último apunte. A unos quince minutos de Valladolid se encuentra el Archivo General de Simancas, una impresionante fortaleza del siglo XVI que guarda desde entonces importantes documentos de gobierno. Tiene como peculiaridad ser el primer castillo construido exclusivamente para archivo. Merece una visita.

Y aquí finaliza mi viaje a Valladolid, otro magnífico descubrimiento que añadir a mi lista de favoritos, sin duda.
¡Hasta el próximo viaje, amigos!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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