Una tarde en El Retiro

“Es Madrid patria de todos, pues en su mundo pequeño son hijos de igual cariño naturales y extranjeros.”
(Pedro Calderón de la Barca)

Durante los últimos meses ya os mostré algunas cosas interesantes de Madrid, como propuestas de lugares gastronómicos, exposiciones recomendables, su ambiente navideño o las visitas imprescindibles en un primer viaje a la capital. Os dejo aquí el enlace de este último, pues quizás os sea útil como complemento al post de hoy:
15 visitas imprescindibles en Madrid

La historia del Retiro comienza en 1630, cuando el conde duque de Olivares decide homenajear al rey Felipe IV, cediéndole unos terrenos que le había regalado el duque de Fernán Núñez. A partir de ahí se mandó construir el majestuoso Palacio del Buen Retiro y un entorno paisajístico de similares características: el Parque del Buen Retiro. El palacio acabó convirtiéndose en segunda residencia del rey y lugar de recreo (de ahí su nombre), pero con el paso de los años, la rapidez y mala calidad de los materiales con que se construyó y, posteriormente, la ocupación de las tropas francesas durante la Guerra de la Independencia, en 1808, el palacio se fue deteriorando y hubo que demolerlo.
Actualmente sólo queda en pie parte del parque y dos edificios del palacio: el Salón de reinos, que se utilizaba para recepciones y celebraciones reales y que fue sede del Museo del Ejército, hasta 2009. Y la Sala de Bailes, denominado hoy Casón del Buen Retiro y dedicado a centro de estudios del Museo del Prado.

Antiguo Salón de Reinos del Palacio del Buen Retiro
Fachada del Casón del Buen Retiro y entrada principal, desde los jardines del parque
Fachada posterior del Casón del Buen Retiro

Pero centrándonos en el Parque del Buen Retiro, conocido popularmente como “El Retiro”, se trata del parque más representativo de Madrid (declarado Jardín Histórico Artístico), con casi 20.000 árboles de especies muy variadas. Una visita imprescindible, donde poder disfrutar de plazas ornamentadas, al más puro estilo de Versalles; esculturas y monumentos a personajes ilustres; estanques, jardines, preciosos edificios, sorprendentes fuentes y hasta terrazas y bares.
Lo que os voy a mostrar es sólo una pequeña muestra de todo lo que esconden 118 hectáreas de jardines.

Comenzamos con el Palacio de Cristal, uno de los rincones más bonitos del parque. Fue construido en 1887 por el arquitecto Ricardo Velázquez Bosco, para una exposición de las Islas Filipinas y su estructura en metal y cristal actuaba como invernadero para todo tipo de plantas tropicales. El calor que hace en su interior da buena fe de ello.
Actualmente sirve como sala de exposiciones de arte contemporáneo del Museo Reina Sofía.

A los pies del palacio se construyó también un lago artificial, con diversos ejemplares de árboles y algunos animales, como tortugas, patos, gansos o cisnes. Un lugar tranquilo e ideal para sentirse en el paraíso.

Muy cerca está también el Palacio de Velázquez, con su fachada de arcos, ladrillos rojos y azulejos de la Real Fábrica de la Moncloa. No debe su nombre al pintor Diego Velázquez, sino al arquitecto que lo construyó a finales del siglo XIX, Ricardo Velázquez Bosco, el mismo que realizó el Palacio de Cristal, como ya os comenté. Actualmente es también sede del Museo Reina Sofía, para exposiciones temporales.

Otro precioso rincón del Retiro es el Estanque Grande, donde está situado el Monumento a Alfonso XII, el más imponente del parque, que fue construido a principios del siglo XX e inaugurado en 1922. Sus 30 metros de alto y 86 de largo están coronados por una estatua ecuestre del rey, realizada en bronce.
El estanque fue construido por Felipe IV en el siglo XVII, para recrear batallas navales donde él mismo participaba. Actualmente es un importante punto de encuentro para madrileños y turistas, donde se realizan actividades recreativas y deportivas, como paseos en barca, competiciones de piragüismo y remo o simplemente para descansar y tomar el sol.
Como curiosidad, hay que decir que en 1963 se vació el estanque para montar una carpa de circo y rodar  algunas partes de la película “El fabuloso mundo del circo“, con John Wayne, Rita Hayworth y Claudia Cardinale.
Y en 2001, el Ayuntamiento de Madrid lo volvió a vaciar para solucionar un problema de pérdida masiva de agua, encontrándose en el fondo cosas tan curiosas como sillas y mesas; papeleras, contenedores de basura y vallas del Ayuntamiento; teléfonos móviles, carteras, una caja fuerte vacía, una máquina expendedora de chicles y hasta urnas de cenizas, además de 40 barcas hundidas y 9 bancos de madera. Sorprendente, ¿verdad?

Entre los bonitos monumentos del Retiro destaca también el dedicado a los escritores sevillanos Serafín y Joaquín Álvarez Quintero. Fue realizado en 1934, en piedra, mármol y bronce y está inspirado en la cultura andaluza.

El monumento al general Arsenio Martínez Campos fue inaugurado a principios del siglo XX. La estatua está hecha en bronce, pero llama la atención el pedestal, en forma de roca.

También hay que hacer mención al monumento dedicado a Santiago Ramón y Cajal, médico y científico. La estatua femenina del centro, en bronce, representa la “Ciencia médica” y las dos fuentes a derecha e izquierda representan la “Fuente de la vida” y la “Fuente de la muerte” respectivamente.

Y en cuanto a fuentes, yo destacaría tres: la Fuente de Cuba, que casi pasa desapercibida entre la abundante arboleda; la Fuente de la Alcachofa y la Fuente del Ángel Caído.

Fuente de Cuba

La Fuente de la Alcachofa fue construida en el siglo XVIII, durante el reinado de Carlos III. Está hecha en piedra caliza y su alcachofa, en granito. Y una curiosidad: en 1986 se creó una réplica exacta, en bronce, que está en la glorieta de Atocha.

Fuente de la Alcachofa, en el Retiro
A la derecha, la réplica de la Fuente de la Alcachofa, en la glorieta de Atocha

Y finalmente llegamos a la Fuente del Ángel Caído, un sorprendente monumento que representa la expulsión de Lucifer del cielo. Fue construida en 1877 por el escultor Ricardo Bellver y está situada a 666 metros sobre el nivel del mar, un dato curioso si no fuera porque toda la zona del Retiro está en torno a 667 metros.
Cuando se construyó, probablemente fue el primer monumento del mundo dedicado al demonio, aunque actualmente existen otros, como en Turín (Italia) o en Quito (Ecuador). Dadas sus particulares características, hubo una tiempo en que fue objeto de prácticas esotéricas, lo cual hizo peligrar su existencia, pero a día de hoy es un lugar muy vigilado por la policía, donde la gente sale a pasear, a pie o en bicicleta y donde se puede visitar con tranquilidad esta singular obra que a nadie deja indiferente.

Puerta del Ángel Caído, que nos lleva hasta su monumento, a través del Paseo del Duque de Fernán Núñez
Fuente del Ángel Caído
Detalles de la fuente

La Policía Nacional también monta a caballo, para vigilar el Retiro…

Y hasta aquí llega mi visita al Parque del Retiro, un lugar cargado de monumentos e historia y un auténtico museo al aire libre. No será la última vez que lo visite, desde luego.
Nos vemos en el próximo viaje, os espero.

 

 

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