Senda de los Miradores de Muros del Nalón

“La esperanza es la capacidad de ver que hay luz
a pesar de toda la oscuridad”
(Desmond Tutu)

En estos tiempos difíciles que nos está tocando vivir y en los que resulta bastante inquietante viajar, al menos para mí, una buena opción para levantar el ánimo (tan maltrecho a veces) puede ser realizar senderismo por la naturaleza. Hacemos deporte, nos relajamos disfrutando de bonitas vistas y no nos exponemos demasiado a este terrible virus, que parece tan difícil de vencer. Pero eso sí, siempre con el complemento obligatorio de la mascarilla y manteniendo la distancia de seguridad con los demás.

Hay multitud de rutas para caminar por la naturaleza, pero podemos empezar por una bastante sencilla y que no requiere demasiado esfuerzo: la Senda de los Miradores de Muros del Nalón. Antes de nada, os dejo a continuación un poco de información que puede ser de vuestro interés si os apetece recorrerla.

CONDICIONES DE LA RUTA:

DISTANCIA: 10 km (ida y vuelta)

DURACIÓN APROXIMADA: 3 horas (ida y vuelta)

DIFICULTAD: Fácil

NIÑOS: Sí

El municipio asturiano de Muros del Nalón es el segundo más pequeño de Asturias y su historia está unida a Pravia, Soto del Barco y Cudillero, pues los cuatro formaban un único concejo, con capital en la villa praviana.

Este pequeño municipio, que vive mirando al mar, cuenta con una Senda Costera muy accesible, corta y a la vez bonita, que invita a disfrutar de preciosas vistas de la Costa Cantábrica y de la naturaleza, combinando mar y bosques. Esta senda fue galardonada por la ADEAC (Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor) con la Bandera Azul de la Categoría de Senderos Azules, donde se premian criterios de calidad ambiental y de instalaciones.
Como curiosidad hay que mencionar que en España tenemos 589 playas, 94 puertos deportivos y 233 municipios con este distintivo.

Playa del Furacón y de los Espinos, desde el Mirador del Espíritu Santo

Esta senda une la bonita Playa de Aguilar de Muros del Nalón con la Ermita del Espíritu Santo, en San Esteban de Pravia. Podemos comenzarla por ambos sitios, bien desde San Esteban o bien desde Muros del Nalón y se puede realizar en familia, pues no es demasiado exigente para niños acostumbrados a caminar… aunque a veces los niños resultan algo impredecibles.

En mi caso fui con una amiga y su hija de 6 años y comenzamos la ruta desde Muros del Nalón, en la Playa de Veneiro (o Xilo), que está al lado de la Playa de Aguilar y cuenta con un aparcamiento donde dejar cómodamente aparcado el coche, previo pago de 1 euro. De aquí parte una senda (bien cuidada y limpia) que bordea la costa de Muros del Nalón y un tramo de escaleras, que nos dan la bienvenida en forma de pequeño esfuerzo.

Playa de Veneiro (o Xilo), desde la Senda de los Miradores

A partir de aquí mucha zona de sombra, fuentes con agua potable donde llenar nuestra botella, áreas de descanso donde comer o descansar un poco y varios miradores desde los que disfrutar de bonitos paisajes. El primero de ellos es el Mirador de Los Glayos,  muy cerca del área de descanso de Las LLanas y desde el que podemos divisar la Playa de las Llanas y la Playa Cazonera.

Continuamos ruta entre árboles (gran parte se hace por un camino de baldosas o piedras) y atravesamos un pequeño puente de madera, para llegar al bonito Mirador de la Atalaya, el más fotografiado y que se distingue por su barandilla. Desde aquí podemos disfrutar de los acantilados y la brisa marina, descubrir la Playa de la Conchiquina o también la Playa de la Atalaya y la ya mencionada Cazonera, estas dos últimas separadas por los islotes rocosos de El Paso.

Mirador de la Atalaya

Finalmente el Mirador del Espíritu Santo, con su pequeña ermita, es el último de los miradores. Desde él podemos admirar una amplia panorámica de la costa asturiana y distinguir incluso el Cabo Vidio, desde el que podemos contemplar una de las mejores puestas de sol.

En este mirador nos encontramos con vistas tan magníficas como éstas…

 
Para acabar unas recomendaciones, que nunca están de más:
Calzado cómodo, ropa ligera, una gorra o sombrero y algo siempre imprescindible: una botella de agua. Es importante hidratarse cada cierto tiempo, para evitar sustos.

Últimamente me ha dado por caminar, sola o acompañada, pues me parece una excelente manera de mantenerse en forma, tanto física como mentalmente. La naturaleza es bonita en todas las épocas del año y es fantástico poder apreciarla y disfrutarla, ¿no os parece?

¡Hasta pronto, amigos!

 

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