Palacio Episcopal de Astorga, una de las joyas leonesas de Gaudí

“La evidencia es a los ojos del espíritu lo que la visión a los del cuerpo”.
(Antonio Gaudí)

El arquitecto catalán Antonio Gaudí pasará a la historia por obras tan emblemáticas como la Sagrada Familia o el Parque Güell, pero fuera de Cataluña también realizó tres importantes creaciones:
Uno de los primeros edificios que construyó fue entre 1883 y 1885 y está en la bonita villa de Comillas, en Cantabria. Se conoce como “El Capricho“, aunque su nombre real es “Villa Quijano”. Esta preciosidad de apariencia oriental, está inspirada en la naturaleza y destaca por su colorida fachada, recubierta de cerámica con distintas formas de hojas y girasoles. Frente a ella se encuentra una estatua del autor, contemplando su obra.

“El Capricho” y la estatua de Antonio Gaudí

La “Casa Botines” (o “Casa Fernández y Andrés”) es otra bonita creación de Gaudí y se encuentra en León. Fue construida entre 1891 y 1893 y, al igual que “El Capricho”, es Bien de Interés Cultural desde 1969. También hay una estatua del autor frente a ella, pero esta vez sentado en un banco.
Antonio Gaudí fue una figura clave del modernismo y siete de sus obras son Patrimonio de la Humanidad, por la Unesco. Un genial arquitecto con una muerte de lo más paradójica. Fue atropellado por un tranvía y, debido a su aspecto descuidado, sus ropas harapientas y su falta de documentación, nadie le prestó auxilio, por confundirle con un vagabundo. Cuando al final lo llevaron al  hospital tenía una grave hemorragia interna. Murió tres días después, a los 73 años.

“Casa Botines” y estatua de Gaudí

Y llegamos por fin a su tercera gran obra, el impresionante edificio del Palacio Episcopal de Astorga, en la provincia de León y construido entre 1889 y 1915. Fue un encargo de su amigo Juan Bautista Grau Vallespinós, obispo de Astorga, pues el anterior edificio había sido destruido por un incendio, en 1886.
A la muerte del obispo, siete años más tarde, Gaudí abandona el proyecto por desavenencias y, tras escasas reformas a manos de distintos arquitectos, el palacio fue terminado en 1915 por Ricardo García Guereta, arquitecto diocesano de León.



Este palacio con aspecto de castillo fue declarado Bien de Interés Cultural, en 1969 y como dato curioso hay que mencionar que, a pesar de haber sido construido como residencia episcopal, nunca llegó a ser vivienda de ningún obispo.



Podemos visitar el interior del palacio y admirar sus preciosas vidrieras o su salón del trono. Además, desde 1964 alberga el Museo de los Caminos, en homenaje al Camino de Santiago y en el que podemos ver objetos religiosos relacionados con la peregrinación, piezas arqueológicas romanas y medievales, tallas de madera o diversas pinturas.

HORARIOS DE VISITA: 10:30 a 14:00 y 16:00 a 18:30 (de lunes a viernes)
PRECIO: 5 euros (4,50 para mayores de 65 años)


Antonio Gaudí no pudo ver terminada su obra, pero su toque personal y ese aire medieval del palacio hacen de él uno de los rincones más bonitos de España, que merece la pena visitar.

La próxima semana seguiremos hablando de Astorga, pues aún nos quedaron puntos tan importantes como la Catedral de Santa María o el Museo del Chocolate y alguna que otra curiosidad. Os espero.

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