Museo de Cera de Madrid, un mundo singular

“La belleza exterior no es más que el encanto de un instante. La apariencia del cuerpo no siempre es el reflejo del alma”.
(George Sand)

Si visitáis Madrid os encontraréis infinidad de museos de todo tipo. El Museo del Prado, el Reina Sofía y el Thyssen-Bornemisza son quizás los más prestigiosos e importantes. Hay otros, como el museo de la Biblioteca Nacional, el Arqueológico o el de Historia de Madrid que son bastante interesantes también, aunque menos conocidos. Y luego están los peculiares, como el Museo del Traje o el de Cera, del que hablaremos hoy con detalle.

El Museo de Cera de Madrid es de esos sitios que se visitan por pura curiosidad.
Fue inaugurado el 14 de febrero de 1972 y Cristóbal Colón fue su primera figura. Después vinieron más, hasta un total de 450 que hay en la actualidad. El origen de este tipo de museos fue la 1ª Exposición Permanente de 1835, en la calle Baker Street de Londres, por iniciativa de Madame Tussauds, una escultora de cera, de origen francés.

El museo se compone de tres galerías. En la planta baja están la Galería de Historia y la Galería Principal, que es la más extensa. Y en la entreplanta está la Galería del Crimen, donde se recrea alguna que otra escena demasiado sangrienta.
También hay atracciones como un simulador de nave espacial o el tren del terror, que incluye personajes de películas como Parque Jurásico, Tiburón o Star Wars.
En la primera planta está la tienda de regalos y la Sala Multivisión, donde el emperador Carlos I, en forma de “animatronic”, nos cuenta los momentos más importantes de la historia de España, a través de imágenes en 3D.

La entrada para ver el museo (que incluye todo lo anterior) cuesta 19 euros (12 euros para mayores de 65 y menores de 12).

Comenzamos la visita con la Galería de Historia, compuesta por el Imperio Romano (representado por Cleopatra y Julio César), los Visigodos, Al-Andalus, los Austrias, los Borbones y la Edad Contemporánea.

Representando a la monarquía española, vemos una primera imagen de los Reyes Católicos, Isabel y Fernando, acompañados de su hija, Juana la Loca y su consorte, Felipe el Hermoso. El hijo de ambos, Carlos I y su propio hijo, Felipe II, principal representante de la Casa de Austria.
También están Felipe IV y su esposa, Mariana de Austria. Con pelucas de inspiración francesa podemos ver a Felipe V, Luis I y Fernando VI, que padecía demencia e hizo un desastroso reinado. Y por último, con sombrero negro, Carlos III “el rey ilustrado”.

En un período más reciente, los siglos XIX y XX, vemos al rey Alfonso XII y su mujer María Cristina de Habsburgo. A su hijo, el rey Alfonso III y también una primera escultura de alguien conocido por todos nosotros: el rey emérito Juan Carlos I.

Llegamos a la Galería Principal y allí nos encontramos por segunda vez con Juan Carlos I, algo más envejecido y acompañado de la actual familia real (la reina emérita Sofía, los reyes Felipe y Letizia y su hija, la princesa Leonor)  y del presidente del gobierno español, Mariano Rajoy.

Pero veámoslos con detalle, ya que algunas de éstas figuras fueron bastante controvertidas y cuesta un poco reconocerlas. Juzgad vosotros mismos.

En la zona de la Sala de Pintura nos encontramos con artistas como Goya, pintando “La Maja Vestida” o Velázquez y su gran obra, “Las Meninas”. También Picasso o Dalí y, curiosamente, contemplándolo todo está el actor malagueño Antonio Banderas. Su figura es de las más logradas del museo.

Continuamos por esta Galería Principal y vemos por segunda vez a los Reyes Católicos, pero en esta ocasión acompañados de Cristobal Colón, descubridor de América. Ésta es la zona de Los Navegantes, donde también están Francisco Pizarro y Hernán Cortés, conquistadores de Perú y Méjico, respectivamente.

En otra sala, nos encontramos de nuevo con el rey Felipe II, pero esta vez en una escena palaciega, junto a Juan de Herrera (arquitecto de El Escorial) y la Princesa de Éboli, con su característico parche negro en el ojo.

Y llegamos a mi rincón favorito del museo: el Café Literario, inspirado en un local de la época, probablemente el “Café Gijón” de Madrid. Poetas y escritores que todos hemos estudiado alguna vez, sentados a la mesa y acompañados de algunos de sus personajes literarios. Juan Ramón Jiménez y su “Platero”; Miguel de Unamuno; Pío Baroja; Camilo José Cela; Ortega y Gasset, Antonio Gala, Mario Vargas LLosa, Benito Pérez Galdós o Antonio Machado… y, en un lugar destacado, Federico García Lorca. ¿Los reconocéis a todos?
Una curiosidad: los cafés que se toman no son de verdad, aunque lo parezca. Es sólo un tinte.

Otra sala acoge a William Shakespeare (considerado el escritor más importante en lengua inglesa) y una recreación de su obra “Romeo y Julieta”. También podemos ver a Lope de Vega o a Miguel de Cervantes, con rincón propio y escribiendo “El ingenioso Hidalgo Don Quijote de La Mancha”, el libro más editado y traducido de la historia.
Y de nuevo (al igual que con Banderas) dos personajes algo desconcertantes: los actores Angelina Jolie y Brad Pitt. Quizás deberían ubicarlos en la zona de famosos del mundo del espectáculo y no frente a “Romeo y Julieta”.

En todo caso, sus réplicas son bastante buenas, ¿no os parece?
El proceso de elaboración de cada estatua de cera no es fácil. Primero se modela la escultura en una figura de barro (tras tomar medidas, realizarse fotos, estudios de expresiones y poses corporales). Una vez se tiene el molde se obtiene un contramolde de escayola, que es el que se rellena con cera de abeja líquida a 70 ó 80 grados de temperatura. Al enfriarse se forma una capa sólida de 2 ó 3 centrímetros, que se separa del molde. Es lo que se denomina “vaciado”. Este proceso se hace también para otras partes visibles como manos, pies o brazos. Finalmente se maquillan, se peinan y se visten.
(Fuente http://www.museoceramadrid.com/)

El mundo taurino también está representado. En una plaza de toros podemos ver la muerte de Manolete y a su lado Luis Miguel Dominguín. Frente a ellos Paquirri, Jesulín de Ubrique o El Juli, entre muchos otros.

En la misma plaza vemos también al escritor Ernest Hemingway y al director y actor Orson Welles, muy aficionados a los toros.

Al igual que el “Café Literario” otro rincón bonito es el de Los Científicos. El “Premio Nobel de Medicina” Santiago Ramón y Cajal, en el centro de la mesa y junto a su inseparable microscopio. Le acompañan Gregorio Marañón, Louis Pasteur o Alexander Fleming.
También Albert Einstein, “Premio Nobel de Física”, ocupa un lugar destacado. Y sentados en una mesa tenemos a los inventores de la radio y la bombilla: Guillermo Marconi y Thomas Alva Edison, respectivamente.

Al lado de los científicos también encontramos a Bill Gates (cofundador de Microsoft) y a Mark Zuckerberg… ¿quién no conoce Facebook?

Las Estrellas del Deporte también tienen su sitio. Cristiano Ronaldo es una de las mejores réplicas de todo el museo. Pelé y Zidane no tanto. Y no podía faltar la Selección Española de Futbol, con su seleccionador, Vicente del Bosque y jugadores como David Villa, Andrés Iniesta, Fernando Torres e Iker Casillas… estos dos últimos algo irreconocibles, la verdad.

Detalle de la figura de Cristiano Ronaldo

Pero no sólo el futbol es deporte. También la natación, con Mireia Belmonte; el baloncesto, con Pau Gasol; el tenis, con Rafa Nadal o las motos, con el recientemente fallecido Ángel Nieto, Marc Márquez y Alex Crivillé.
Como curiosidad hay que decir que las figuras de Rafa Nadal y Pau Gasol han sido cambiadas y la del piloto de Fórmula 1 Fernando Alonso, retirada. Las tres fueron muy criticadas en su momento, por su escaso parecido con la realidad. Os dejo aquí un artículo de La Vanguardia, donde podéis ver las antiguas figuras y comparar. La cosa ha mejorado bastante, ¿verdad?

Y llegamos a la parte de los Superhéroes, donde el Capitán América, Batman, Superman o Spiderman conviven con villanos tan emblemáticos como el Joker, representado por el personaje que Jack Nicholson interpretó magistralmente en el cine (luego vendría Heath Ledger y “El caballero oscuro”).

El Far West también tiene su hueco en el museo, a través de actores míticos del western como John Wayne, Clint Eastwood, James Stewart, Gary Cooper y Robert Mitchum. O James Dean, en la película “Gigante” y Clark Gable, en una escena de “Lo que el viento se llevó”.
La figura de Leonardo di  Caprio corresponde a la película “Django desencadenado”, de Quentin Tarantino y es otro de los parecidos más que razonables.

Para todas las figuras se utiliza pelo natural (tanto para cabello, cejas o barba). Hasta 500.000 pelos son introducidos uno a uno, con agujas muy finas, para luego cortar y peinar al estilo de cada personaje. (Fuente http://www.museoceramadrid.com/)

Detalle de la figura de Leonardo di Caprio

En esta misma zona también encontramos a los actores Bruce Willis y George Clooney, éste último increíblemente bien realizado, en cuanto a gestos y expresión.

Los ojos son reproducidos por un protésico ocular y los dientes, encargados a un protésico dental. Las arrugas, manchas y cicatrices se realizan con pintura al óleo, para las partes de cera y con pintura acrílica, para el resto. (Fuente http://www.museoceramadrid.com/)

Detalle de George Clooney

En el apartado de Historia Contemporánea están los políticos y mandatarios. Carlos de Inglaterra (curioso que no esté la reina Isabel II), Angela Merkel, Francois Hollande (incorporarán en breve a Emmanuel Macron), Vladimir Putin y muchos más. Cuesta reconocer a Kennedy, sentado y a su lado Abraham Lincoln. También está Obama y recientemente han incorporado al siempre polémico Donald Trump.

Tampoco faltan los Papas y Santos, así como una recreación de “La última cena”.

La Galería de Artistas es bastante llamativa. Se mezclan cantantes y actores nacionales e internacionales que casi todos conocemos. La ropa suele ser cedida por ellos mismos al museo. Para los personajes históricos se confecciona a partir de documentos antiguos o descripciones literarias.

Otra de las mejores figuras del museo es sin duda la de Marilyn Monroe… y una de las peores la del cantante Ricky Martin, desde mi punto de vista.

La actriz Marilyn Monroe

Y una escena curiosa. Cantinflas conversa con Groucho Marx y Sean Connery, caracterizado como James Bond.

El museo también tiene una Zona Infantil, al fondo de la sala de artistas.

La Sala del Terror es la última parte de la Galería Principal y en ella podemos ver a monstruos como El hombre lobo, Drácula (un poco grotesco), Doctor Jekill y Mr Hyde, La Momia, Freddy Krueger o Frankenstein (observado por la cantante Alaska). Es extraño ver también en esta sala a Jack Sparrow, de “Piratas del Caribe”.

Finalmente llegamos a la Galería del Crimen, donde se expone una reconstrucción del crimen del Expreso de Andalucía, muy famoso en su época (1924).
También podemos ver en esta galería figuras de criminales famosos y bandoleros, como Luis Candelas. Y torturas de la Inquisicion, como el empalamiento… demasiado gore para mostraros en fotos.

Crimen del Expreso de Andalucía
Bandoleros famosos

Al margen de controversias, no se puede desmerecer el trabajo que hacen los profesionales del museo y, aunque los criterios temáticos de organización son a veces un poco confusos, este lugar tan singular bien merece una visita.
¡¡Hasta la próxima semana, amigos!!

 

 

4 respuestas a “Museo de Cera de Madrid, un mundo singular”

  1. Me encantó la descripción tan detallada y las imágenes que muestran el recorrido por tan grandioso museo de cera!
    Gracias!

    1. Muchas gracias por tu comentario, Silvia. Visitar el museo de cera de Madrid es siempre entretenido y divertido, ¿verdad?

  2. estuve hace años espectacular unos trabajo muy bien echos

    1. Gracias por tu comentario, Manuel. El museo de cera es una visita bastante recomendable si viajamos a Madrid.

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