Escapada Compostelana

“Peregrinar no es solo andar y andar por tierras desconocidas hacia un santuario,
es hacerte mejor cada día que andas.”
(Peregrino anónimo)

La semana pasada, en mi post sobre Finisterre, mencioné que en breve hablaría de Santiago de Compostela. Como lo prometido es deuda, aquí estoy.

Capital de Galicia y sede del gobierno autonómico, Santiago de Compostela es, además, una ciudad santa. Destaca por ser un importante núcleo de peregrinación cristiana, cuya Catedral está dedicada al apóstol Santiago el Mayor.
Lamentablemente, durante nuestra visita, la Catedral estaba reformándose y no la pudimos admirar en todo su esplendor.

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Entrada principal a la Catedral, desde la Plaza del Obradoiro
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Interior de la Catedral

La Plaza del Obradoiro es el corazón de la ciudad, donde está la Catedral y la Junta de Galicia (foto inicial que ilustra este post). Alrededor de ella es frecuente ver las calles llenas de artistas. Este “apóstol Santiago” me invitó a hacerme una foto con él y no me pude resistir. Muy metido en su papel, además de genial y divertido, todo un carismático personaje.

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Me gustaría tener una mención especial para esta familia de maravillosos músicos. Muy triste que gente tan virtuosa tenga que tocar en la calle, para poder ganarse unas limosnas. No hay palabras para expresar el sentimento que te produce el sonido de esos violines. Te llega al corazón, sin más.

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Además de Obradoiro, existe también otra plaza muy importante, que debe su nombre a los talleres de orfebres situados en  los soportales de la Catedral, desde la Edad Media: la Plaza de Platerías. A día de hoy, los numerosos artesanos y joyeros siguen siendo una parte importantísima de esta preciosa plaza, donde podréis encontrar, además, la inmensa Torre del Reloj, con sus más de 70 metros de altura o, en contraposición, la Casa del Cabildo, importante museo de la ciudad, con tan solo cuatro metros de profundidad y de arquitectura barroca.
Además, la Plaza tiene una escalinata desde donde se pueden hacer preciosas fotos, asistir a conciertos o simplemente sentarse a descansar, contemplando el atardecer.

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Plaza de Platerías
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Entrada a la Catedral por la Plaza de Platerías
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Torre del Reloj
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Casa del Cabildo, al fondo
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La Fuente de los Caballos (en el centro de la plaza), que inspiró un poema de Lorca
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Escalinata de la Plaza, donde numerosas personas asisten a un concierto

También en la Plaza de Platerías se esconde la que posiblemente es la concha más grande de toda Galicia,  fabricada en 1705 y con más de 3 metros de altura. En términos de arquitectura se denominaría “Trompa”, pues superpone dos estructuras de diferente trazado geométrico (en esta caso, comunica el crucero de la Catedral con el primer piso del claustro).

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Pero como no todo son visitas monumentales, para los amantes de la cerámica de Sargadelos, hay una impresionante tienda-galería en la calle Rúa Nova (a las calles estrechas se les denomina “rúas”), muy cerca de la catedral. No le falta de nada: graciosos peregrinos, escanciadores de sidra,  preciosas vajillas y juegos de café, figuritas diversas, colgantes variados y todo tipo de cosas sorprendentes y bonitas.

1467730030882En cuanto al apartado gastronómico, el pulpo es algo que me encanta e, indudablemente, como en Galicia no lo preparan en ningún sitio. Éste concretamente corresponde al “Mesón 42” (en Rua do Franco), una preciosa y típica taberna gallega, donde el personal es encantador, la comida buenísima y el ambiente de lo más acogedor. Un sitio céntrico muy recomendable, con buenos precios, raciones generosas y buena calidad de la comida. Como detalle, antes de servirnos la comida, nos trajeron un aperitivo y, finalmente, nos invitaron a los cafés. El pulpo estaba espectacular, con su puntito picante y muy sobroso y los postres, buenísimos también. Pero, en honor a la verdad, debo deciros que el mejor pulpo gallego que probé en mi vida fue, por recomendación de unos buenos amigos, en un pequeño rincón de Viveiro…pero de eso ya hablaré en otro momento.
El churrasco de ternera es cosa de mi novio Pablo, tan amante de la carne.

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Cena en la taberna gallega “Mesón 42”

Tras la cena, nos recomendaron tomar una queimada en “Lar das Meigas” (en Rúa do Vilar) o bien en “Retablo Café-Concierto“(en  Rúa Nova), para el que nos dieron unos descuentos, pero lamentablemente ambos estaban cerrando cuando llegamos (era un día laborable). Probamos suerte en otro sitio cercano (y espectacular), el “Café Casino” (en Rúa do Villar), donde había un acordeonista disfrazado de monje, teatralizando el ritual de la queimada. Todo un show que tuvimos la suerte de presenciar. Os advierto que los precios son algo elevados (4 euros cada queimada), pero merece la pena, pues pasamos un rato de lo más agradable, en un sitio precioso que te traslada a la  Belle Epoque y en un entorno magnífico.
La decoración es realmente espectacular, como podéis ver..

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El monje acordeonista, con su divertida actuación

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Un piano de cola, en primera línea

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Por último, tengo que recomendaros el hotel donde nos alojamos: Eurostars Araguaney. Lo habíamos reservado con bastante antelación y nos salió genial de precio. Céntrico, confortable y con personal muy amable. Decoración antigua, pero muy elegante. Todo un lujo hospedarse allí.
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Santiago de Compostela es una ciudad para visitar sin prisas, perdiéndose entre sus calles y múltiples rincones y dejándose embriagar por su mágico espíritu. Una ciudad distinta, peculiar y muy especial. Espero que la disfrutéis tanto como yo.

Una respuesta a “Escapada Compostelana”

  1. Me encanta esta ciudad, lástima que estuviera la catedral en plena reforma, pero ya habrá otras ocasiones.

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