Cementerio de Luarca, descanso eterno con vistas al mar

“La vida de los muertos perdura en la memoria de los vivos”.
(Cicerón)

Aprovechando que hoy es el día de Todos los Santos y los cementerios se visten de flores para honrar a nuestros difuntos, un año más quiero rendir homenaje a todos esos familiares y amigos que ya no están entre nosotros, visitando uno de los cementerios más bonitos y fotografiados de Asturias. El año pasado nos fuimos a Avilés, para conocer el Cementerio de La Carriona (os dejo aquí el enlace por si os apetece recordarlo) y esta vez nos acercamos a Luarca, capital del concejo asturiano de Valdés.

Este singular cementerio fue construido a principios del siglo XIX y a su encanto paisajístico se une la presencia de varios panteones de diferentes estilos, donde están enterrados algunos ilustres personajes de esta villa luarquesa.

Algunos rincones del cementerio de Luarca

Las vistas que nos regala su ubicación son inigualables, como podéis juzgar vosotros mismos…


La tumba más ilustre y visitada del cementerio es quizás la del prestigioso científico Severo Ochoa de Albornoz, nacido en Luarca en 1905 y Premio Nobel de Fisiología y Medicina, en 1959. Falleció en 1993, a los 88 años y fue enterrado junto a su esposa, Carmen García Cobián, que murió siete años antes que él, lo que le sumió en una profunda depresión.  Resulta curioso lo relativamente modesta que es su tumba, comparada con otros panteones más monumentales del cementerio.

Si nos fijamos bien podemos leer la inscripción grabada, cuyo epitafio dice: “Aquí yacen Carmen y Severo Ochoa, unidos toda una vida por el amor. Ahora eternamente vinculados por la muerte”.
Miradla con detalle a continuación.

La tumba de Severo Ochoa pasa bastante desapercibida, al lado de otras similares. Se distingue sobre todo por la curiosa cruz y por el ramo de flores frescas blancas y amarillas.

Desde Diciembre de 2016 y por expreso deseo suyo, también descansan en este cementerio los restos de Gil Parrondo, director artístico nacido en Luarca y ganador de dos Premios Óscar y cuatro Premios Goya.

Zona donde está enterrado Gil Parrondo

Llaman la atención los panteones, como el del indiano Ramón García, que hizo fortuna emigrando a Argentina y creando allí los grandes almacenes “La Favorita“.

Panteón propiedad de Ramón García

O el gran panteón de Vicente Trelles. Este banquero, abogado y empresario asturiano fue nieto de uno de los cinco socios que fundaron aquí en Luarca, en 1923, la empresa Alsa y que actualmente está dirigida por la familia Cosmen.

Panteón de Vicente Trelles

En este cementerio de Luarca hay diversos panteones con un gran valor artístico, como podéis ver, realizados en piedra y mármol.

La última fotografía, a la derecha, corresponde al panteón del escritor y periodista Evaristo Casariego

Y el más curioso de todos es el panteón de la Familia Cernuda Álvarez, que a nadie deja indiferente. Está compuesto por varios módulos rectangulares unidos entre sí y una escultura en bronce de un Cristo crucificado.

Varias perspectivas del panteón de la familia Cernuda Álvarez

Al lado del cementerio se encuentra el conjunto formado por el Faro de Luarca y la Capilla de la Virgen de la Blanca. El Faro fue construido en 1862 y está situado sobre los restos de la muralla defensiva de la villa, que data del siglo XVI. Tiene vivienda (la casa del farero) y una torre anexa, de base cuadrada. Y hasta 1850, la Capilla también sirvió de faro a navegantes, mediante una luz que se encendía en su campanario.

No quiero finalizar el post de hoy sin mostraros un breve recorrido por esta preciosa villa de Luarca.
Desde la subida al cementerio ya podemos admirar las bonitas panorámicas del muelle y su pintoresco entorno.

El Paseo del Muelle nos regala imágenes de postal, ¿no os parece?

Paseando por el centro nos encontramos con la Plaza de Carmen y Severo Ochoa de Albornoz, donde se encuentra la casa natal del Premio Nobel.

Y unos metros más adelante llegamos a la Plaza Alfonso X El Sabio, donde está el impresionante Ayuntamiento, de estilo afrancesado y construido a principios del siglo XX.

En esta plaza también se encuentra la Casa de los Marqueses de Gamoneda, de estilo barroco asturiano del siglo XVIII y declarada Bien de Interés Cultural. Destaca por su gran escudo de armas sobre el balcón. Fue fonda de hospedaje, pero actualmente acoge la sede de la exposición “Severo Ochoa” sobre la vida y obra científica del ilustre luarqués.

Ésta es sólo una muestra de algunos rincones de Luarca. Desde mi punto de vista, es uno de los pueblos más bonitos de Asturias, junto con Cudillero. Merece una visita, perderse entre sus casas antiguas, sus estrechas calles y admirar su entorno paisajístico.

Días como el de hoy nos invitan a reflexionar más que nunca sobre la vida y la muerte y lo importante que es atesorar cada momento vivido al lado de la gente que queremos, como si fuera el último. A veces nos preocupamos demasiado de un futuro impredecible o de un pasado ya irrecuperable, pero lo único que de verdad importa es el presente. No dejemos escapar lo único que realmente tenemos.

¡Hasta el próximo viaje amigos!

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