La Quinta de Selgas, un pequeño Versalles escondido en Cudillero

No hay nada más necesario que lo superfluo.”
(Roberto Benigni, “La vida es bella”)

En la localidad asturiana de El Pito, en el concejo de Cudillero, se encuentra el Palacio de Selgas, denominado también “La Quinta”. Inicialmente fue una vieja casona rural de labranza pero a finales del siglo XIX y tras muchas reformas, los hermanos Ezequiel y Fortunato Selgas Albuerne la convirtieron en una elegante villa campestre.

Ezequiel murió sin descendencia y Fortunato tuvo dos hijos, que se casaron con las hermanas Fagalde y que a su vez tampoco tuvieron descendencia, por lo que dejaron su fortuna a la fundación que lleva su nombre (Fundación Selgas-Fagalde) con la condición de conservar y divulgar todo su patrimonio familiar. Actualmente es esta fundación quien se encarga de la gestión y decide los períodos de apertura y las condiciones de la visita, así que antes de seguir quiero comentaros algunas cosas:

* Son escasas las oportunidades de visitar esta joya del patrimonio asturiano y pasear por sus bonitos jardines (francés, italiano e inglés). Tras dos años de cierre ha vuelto a abrir sus puertas al público el pasado mes de Junio, para volver a cerrarlas mañana domingo, 30 de Septiembre. Os dejo aquí los HORARIOS y PRECIOS, pero os recomiendo ir con tiempo, pues la visita puede ser larga. Nosotros fuimos un sábado por la tarde y, aunque apenas había visitantes, nos llevó en torno a dos horas y media, aunque todo depende del ritmo y el interés de cada uno.

* La fundación es muy ESTRICTA y RIGUROSA con todo lo que rodea al palacio y sus jardines. Casi cada rincón está permanentemente vigilado. Una de las cosas que me sorprendieron bastante es que se fijan en el tamaño del bolso que llevamos, si consideran que es demasiado grande hay que depositarlo en una taquilla.

* NO ESTÁN PERMITIDAS LAS FOTOS, ni en el interior ni en el exterior. Por tanto ninguna de las fotos que pondré a continuación es mía. La imagen de portada de este post es del blog https://casascarles.wordpress.com.

* Al entrar nos hacen entrega de un escueto y esquemático plano, que no aclara gran cosa, por lo que es aconsejable hacer la visita con audioguía, por 1 euro más y dejando como depósito un DNI, que nos devolverán a la salida.

La Quinta y el Jardín Francés (Imagen de https://guiadeasturias.com)

Y ahora vamos con un poco de historia…
A finales del siglo XIX los hermanos Ezequiel y Fortunato Selgas Albuerne, que antes os mencioné, crearon un imperio económico, basado en el buen ojo empresarial del primero y la imaginación artística del segundo. Pero sus orígenes fueron más bien modestos. Su padre se dedicaba al comercio de ultramar en Cudillero y tuvo siete hijos, de los cuales sólo sobrevivieron tres: Ezequiel, Fortunato y Francisca.
El hermano mayor, Ezequiel, fue empresario, financiero y coleccionista. Estudió Ingeniería en Madrid y logró introducirse en el mundo de las finanzas, alcanzando una gran fortuna y una excelente posición social, entablando amistad con dos importantes empresarios de la época: el marqués de Salamanca y el marqués de Urquijo. Y fue esa gran fortuna la que permitió a su hermano Fortunato recibir una excelente educación y convertirse en intelectual, arqueólogo e historiador.
Ambos hermanos eran grandes apasionados del arte y la cultura y construyeron el palacete de La Quinta, donde se pueden encontrar obras de arte de Goya, El Greco o Carreño Miranda.

Los hermanos Selgas: Fortunato, en el centro y Ezequiel, a la derecha (Imagen de https://elpais.com)

La visita comienza en el JARDÍN FRANCÉS (cuyo acceso está cerrado en gran parte) y da entrada al PALACIO, que se divide en dos partes: la PLANTA PRINCIPAL (o baja) y la PLANTA PRIMERA.

Jardín Francés (Imagen de http://selgas-fagalde.com)

En la Planta Principal destaca la Sala Luis XVI (o Salón de baile); la Sala Luis XV, con el “Retrato del general Ricardos”, pintado por Francisco de Goya y la Biblioteca, donde se encuentra el cuadro “Asuncion de la Virgen María”, de El Greco.

Salón de baile (Imagen de http://selgas-fagalde.com)
Retrato del General Ricardos, de Francisco de Goya (Imagen de http://selgas-fagalde.com)
Asuncion de la Virgen María, de El Greco (Imagen de http://selgas-fagalde.com)

En la Planta Primera del palacio podemos ver varias habitaciones, como la de los Leones o la Pompeyana. Y también el tocador de Luis XVI. Pero quizás lo más interesante de esta planta sea el Ecce Homo, pintado por Luis Morales… o la huella que la Guerra Civil dejó en la casa: varios balazos en dos de los espejos de las habitaciones.

Ecce Homo, de Luis Morales (Imagen de http://selgas-fagalde.com)

Después de visitar el interior del palacio, el camino marcado nos lleva al PABELLÓN DE TAPICES, donde destaca “El diluvio”, el más importante de todos los que se exponen. Frente a este edificio se encuentra la CASA DE INVITADOS, que no se puede visitar .

Entre el Pabellón de Tapices y la Casa de Invitados se encuentra el JARDÍN ITALIANO, donde la arquitectura se mezcla con la vegetación. La diferencia con el Jardín Francés es que este último sigue un orden de figuras geométricas y estatuas.

En esta zona también encontraréis el INVERNADERO, aunque sólo podéis ver su exterior, pues tampoco está abierto al público.

Jardín Italiano (Imagen de http://selgas-fagalde.com)

Los jardines son sin duda uno de sus mayores atractivos y en particular el JARDÍN INGLÉS es el más bonito y vistoso, desde mi punto de vista. Todo en él crece con cierto descontrol natural (una de las características de este tipo de jardín) pero excelentemente cuidado. Una vez más, las rígidas normas de la Fundación nos impiden verlo en todo su esplendor, pues está muy cercado y hay que seguir siempre el camino marcado. Imprescindible ver el templete sobre una gruta.

Templete en el Jardín Inglés (Imagen de http://selgas-fagalde.com)

La visita termina mostrándonos el MUSEO ESCOLAR, donde se exhiben multitud de objetos didácticos utilizados durante la primera mitad del siglo XX en las Escuelas Selgas, fundadas en 1915 como institución benéfica y docente. Podéis ver animales disecados, una colección de minerales y hasta una máquina de vapor, para explicar materias de física. También artilugios de astronomía y geografía; mobiliario de aulas y lo más sorprendente: una vieja máquina de proyección de cine de los años 40.

Museo escolar (Imagen de http://selgas-fagalde.com)

Es una pena que la Fundación tenga normas tan estrictas, pues tanto el palacio como los cuidadísimos jardines, con sus árboles centenarios, son una maravilla y deberían estar más promocionados, para que cualquier turista que venga a Asturias tenga la oportunidad de disfrutar de este tesoro oculto en Cudillero. Espero sinceramente que no pase tanto tiempo hasta la próxima vez que vuelvan a abrir sus puertas.

Una respuesta a “La Quinta de Selgas, un pequeño Versalles escondido en Cudillero”

  1. Sorprendente y bastante desconocido, aúna múltiples factores que por si mismos ameritan la visita. Es complicado hacerse una idea de la fortuna de esta familia aunque este emplazamiento resulta clarificador al respecto.

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